La toma de turnos no se refiere a prestar juguetes o esperar tu turno durante un juego de mesa. Tomar turnos es tener interacciones de ida y vuelta con otra persona.
Es la base de una conversación. Más adelante, tu hijo necesitará esta habilidad para hablar, esperar y escuchar y luego volver a participar cuando sea su turno otra vez.
La buena noticia es que los niños pueden empezar a tomar turnos antes de que puedan decir palabras, por eso es tan importante trabajarla desde que son chiquitos. A veces tu hijo si responde a lo que le dices, pero le cuesta trabajo esa interacción por más tiempo. Eso es normal y se puede fortalecer.
¿Cómo saber si tu hijo sabe tomar turnos?
- Puede mantener la interacción durante el juego: tú haces algo y luego él y así continúan por turnos.
- Intenta responder cuando le hablas o le haces una pregunta.
- Toma turnos de manera no verbal, por ejemplo: ofreciéndote agua de su vaso, te da o cambia juguetes, te mira esperando tu reacción.
¿Cómo promover la toma de turnos en casa?
1- Empieza con una actividad que puedan hacer al mismo tiempo- Por ejemplo, coches o figuras. No les quites su juguete, tú toma otro y cuando lance su coche por la rampa, tú lo lanzas después. Mientras lo hacen, puedes decir “mi turno” , “ahora tú”.
2- Practiquen esperar- usen el mismo coche, una vez lo lanzas tú y luego se lo das a él. Tu turno debe ser rápido para que no se frustre esperando. Si aún le cuesta trabajo esperar sin hacer nada, uno puede aventar el coche y el otro atraparlo.
Hay dos cosas fundamentales en la toma de turnos:
- Esperar
Le da a tu hijo la oportunidad de responder y tomar su turno. Dependiendo de su etapa de comunicación puede hacerlo con:
- una mirada
- un gesto
- un movimiento del cuerpo
- un sonido
- o una palabra
La espera se debe hacer cara a cara, sin hablar, inclinándote hacia él y mostrando con tu cuerpo que es su turno. Generalmente esperar entre 5 y 10 segundos Si notas que perdió el interés, probablemente la espera fue demasiado larga.
- Responder de inmediato y con interés
Cuando tu hijo toma su turno, responde enseguida. Por ejemplo, si ve un pájaro, tú dice inmediatamente “pájaro”; así hay más probabilidad de que aprenda la palabra, porque la conecta con lo que está viendo en ese momento.
Beneficios de trabajar la toma de turnos:
- Iniciar interacciones
- Mantener turnos durante una interacción
- Aclarar su mensaje si no se entiende
- Practicar gestos y palabras
- Hacer preguntas
- Sentirse más seguro al comunicarse
No se trata sólo de que escuche palabras, si no de incluirlo en interacciones reales, donde pueda participar activamente.
Las mejores interacciones no pasan en sesiones largas, sino en las rutinas diarias: el baño, al caminar en el parque o a la hora de dormir. Cualquier momento que tu hijo esté tranquilo y disfrutando de tu compañía, es un buen momento para practicar la toma de turnos y fortalecer su comunicación.

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